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Guía de Reparaciones

Cambiar el recogedor de una persiana: medidas y tensión correcta

Una cinta que cuelga floja tiene arreglo en una tarde. El recogedor es la caja de la pared que guarda la cinta tensa gracias a un muelle, y cambiarlo está al alcance de cualquiera con un destornillador: con las medidas bien tomadas y la carga justa en el muelle, la persiana vuelve a subir suave y la cinta queda recogida y limpia.

Lectura práctica · 8 minutos

Qué hace el recogedor y por qué deja de recoger

Dentro de la caja hay un carrete con un muelle espiral. Al subir la persiana tiras de la cinta y el carrete la va enrollando; al bajarla, la cinta sale de la caja y el muelle se carga. Cuando la cinta cuelga floja, lo habitual es que el muelle haya perdido fuerza, que se haya soltado de su enganche o que el extremo de la cinta se haya desprendido del carrete.

Antes de comprar el recambio, separa tres casos. Si la cinta sale sin ninguna resistencia, falla el muelle. Si la caja se mueve o la placa se ha despegado del muro, falla la fijación. Si la cinta está deshilachada y se engancha en la boca, el problema es la cinta y quizá baste con cambiarla. En los dos primeros casos toca recogedor nuevo.

Señales de un recogedor agotado

  • La cinta queda suelta y no vuelve al cajetín
  • El recogedor hace ruido, se bloquea o gira sin retener
  • La placa está rota o se ha soltado de la pared
  • Al tirar de la cinta a mano, el carrete gira sin oponer fuerza
Cinta descolgada

Cinta o cuerda descolgada: cómo saber si se arregla con el recogedor

Si la cinta cuelga floja y no vuelve a la caja de la pared, pero está entera, lo habitual es que falle el recogedor: el muelle ha perdido fuerza o se ha soltado. En ese caso basta con cambiar el recogedor, sin abrir el cajón de la persiana.

Cinta descolgada: qué falla y qué arreglo toca
Lo que ves Qué falla Arreglo
Cinta entera y floja que no se recoge Recogedor (muelle) Cambiar el recogedor, desde dentro de casa
Cinta deshilachada, cortada o rígida Cinta Cambiar la cinta, abriendo el cajón
La cinta baja pero la persiana no sube Unión de la cinta con la polea Abrir el cajón y revisar la polea
01 / Seguridad

El muelle guarda energía, suéltalo despacio

El muelle del recogedor almacena energía y puede girar de golpe. Mantén dedos y cara fuera de su trayectoria, trabaja con la persiana asegurada y no abras una carcasa deformada o cortante.

Baja la persiana hasta que apoye en el alféizar: así la cinta deja de sostener el peso del paño. Pon una pinza grande en la cinta, justo por encima de la caja, para que no se escape mientras sueltas el extremo. Al sacar el carrete, sujétalo con la mano entera y deja que el muelle se descargue girando poco a poco, sin soltarlo de golpe. Los recogedores metálicos antiguos tienen cantos vivos: usa guantes finos.

Cambiar el recogedor de una persiana: medidas y tensión correcta
Antes de desatornillar, fotografía la placa y la boca por la que entra la cinta.
02 / Comprobación ordenada

Cambio del recogedor paso a paso

Si aprovechas la cinta actual, todo el trabajo se hace desde dentro de casa y a la altura de la mano. Si el recambio trae cinta incorporada, tendrás que abrir el registro del cajón para engancharla a la polea. Necesitas destornillador de estrella, metro, una pinza y el recogedor del mismo ancho de cinta.

  1. 01

    Identifica si el recogedor es empotrado, abatible o de superficie

    El empotrado va metido en un hueco del muro o del premarco y solo deja ver la placa. El abatible tiene una tapa frontal que se abre para llegar al carrete sin sacar la caja. El de superficie se atornilla sobre la pared con la caja a la vista. Compra el mismo tipo, salvo que aceptes ver la caja o abrir hueco.

  2. 02

    Mide placa, caja, distancia entre tornillos y ancho de cinta

    Mide alto y ancho de la placa, la profundidad de la caja ya fuera del hueco y la separación entre los tornillos, de centro a centro. Como referencia, el recogedor universal de Wolfpack para cinta de hasta 20 mm tiene un frontal de 180 mm y 153,5 mm entre tornillos; si el tuyo coincide, aprovecharás los mismos agujeros. Los fabricantes consultados ofrecen cinta de 14, 18 y 20 mm de ancho.

  3. 03

    Comprueba que la cinta superior y la persiana funcionan antes de culpar al muelle

    Con la caja fuera, tira de la cinta a mano: la persiana debe subir sin tirones y bajar sola con su peso. Si cuesta subirla o se queda trabada a media altura, revisa guías, lamas y polea antes, porque un muelle nuevo no compensa un paño que roza. La guía de persiana atascada ayuda a localizar el punto de freno.

  4. 04

    Fotografía cómo entra la cinta y el sentido en que queda enrollada

    Fíjate en si la cinta entra al carrete por delante o por detrás y hacia qué lado gira al recoger. Fotografía también el tornillo o la pestaña que sujeta el extremo. Con esa imagen montarás el carrete nuevo en el sentido correcto a la primera.

  5. 05

    Carga el muelle con las vueltas justas

    Fija el extremo de la cinta al carrete nuevo y gíralo en el sentido de recogida las vueltas que indique el fabricante antes de enrollar el sobrante. La prueba es sencilla: con la persiana arriba la cinta sigue tensa, y con la persiana abajo al muelle todavía le queda recorrido.

  6. 06

    Fija la caja alineada con la cinta que baja

    Atornilla la placa sin deformarla y comprueba que la boca queda en la vertical del pasacintas. Si los agujeros antiguos están pasados, usa tacos nuevos un poco desplazados en lugar de apretar más.

03 / Antes de comprar

Medidas y piezas para acertar con el recambio

Lleva el recogedor viejo a la tienda siempre que puedas: es la forma más rápida de acertar con la caja y la posición de los tornillos. Si todavía no lo has desmontado, saca una foto de frente y otra de perfil con el metro apoyado en la placa.

Si el recambio incluye cinta, comprueba que su longitud cubre el recorrido de tu ventana. Las fichas de Cofan y Wolfpack que hemos consultado traen entre 5,5 y 6 metros. Mide la cinta vieja desenrollada si la conservas y compárala antes de abrir el blíster.

Datos del recogedor

  • Tipo: empotrado, abatible o de superficie.
  • Ancho exacto de la cinta.
  • Alto y ancho de placa y profundidad de caja.
  • Distancia entre tornillos.

Herramienta y material

  • Destornillador de estrella.
  • Pinza grande o mordaza.
  • Guantes finos y metro.
  • Tacos nuevos si los agujeros están pasados.
04 / Si lo encargas

Cuándo conviene llamar a un persianista

Merece la pena encargarlo si el recogedor está empotrado en ladrillo y hay que agrandar el hueco, si la cinta también está gastada y el cajón solo se abre desde fuera, o si la persiana pesa tanto que cuesta subirla incluso con un muelle nuevo. En esos casos suele haber otra avería detrás.

Para pedir presupuesto por mensaje bastan tres fotos: la placa de frente, la caja de perfil y la ventana entera con la persiana bajada. Pregunta si el precio incluye cinta, recogedor y revisión de la polea, y si se llevan la pieza vieja.

Consulta cómo preparar un encargo claro ↗
Preparación y planificación de trabajos en el hogar
Una foto de perfil con el metro apoyado resuelve casi todas las dudas de compatibilidad.
05 / Evita retrabajos

Errores típicos al cambiar un recogedor

01

Precargar el muelle en exceso

Con demasiadas vueltas, el muelle llega al tope al bajar la persiana y la cinta queda tirante. Trabaja forzado, se fatiga y suele partirse junto al enganche al cabo de poco tiempo.

02

Dejar la cinta rozando contra la salida del cajetín

Una boca desalineada lima el borde de la cinta, suelta hilos y acaba atascando el carrete. Alinea la caja con la cinta que baja del pasacintas antes de apretar los tornillos.

03

Montar un recogedor que no cabe en el hueco existente

Uno más profundo obliga a picar el muro; uno más pequeño baila y la placa deja el hueco a la vista. Por eso hay que medir la caja fuera de la pared y no solo la placa.

06 / Después del trabajo

Prueba final y pequeños cuidados

Sube y baja la persiana entera tres o cuatro veces. La cinta debe entrar recta y sin ruido, quedar tensa con la persiana arriba y salir sin tirones al bajarla. Si al final del recorrido notas que la caja tira con mucha fuerza, quita una vuelta de carga al muelle.

Pasa de vez en cuando un pincel seco por la boca del recogedor, donde se acumulan polvo y pelusa que frenan el carrete, y aprovecha la limpieza general que explicamos en cómo limpiar persianas. Anota el modelo y el ancho de cinta en el móvil para la próxima vez.

¿Prefieres que lo cambie un persianista?

Mira qué incluye el servicio y envía las tres fotos de la placa, la caja y la ventana.

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07 / Preguntas frecuentes

Dudas sobre el recogedor de persiana

¿Cómo arreglo una cuerda de persiana descolgada?

Si la cinta está entera, cambia el recogedor de la pared: es la pieza que la mantiene tensa. Si está rota o deshilachada, hay que cambiar la cinta entera.

¿Puedo reutilizar la cinta antigua?

Sí, si conserva su ancho, tiene los bordes sanos y sigue flexible. Si está deshilachada o endurecida, cámbiala ahora, porque acabaría atascando el recogedor nuevo.

¿Cuánta tensión debe tener el muelle?

La justa para que la cinta quede tensa con la persiana arriba y al muelle le sobre recorrido con la persiana abajo. Sigue las vueltas que indique el fabricante del recambio.

¿Empotrado y de superficie son intercambiables?

Con matices. Uno de superficie puede sustituir a uno empotrado si aceptas la caja vista, pero al revés hay que abrir hueco en el muro. Compara siempre el ancho de cinta que admiten.

¿Hace falta abrir el cajón de la persiana?

Solo si cambias también la cinta o si el recogedor nuevo la trae incorporada. Si traspasas la cinta antigua, todo se hace desde el interior.

¿Por qué hace ruido el recogedor recién puesto?

Casi siempre por roce de la cinta en la boca o porque la caja quedó torcida al apretar. Afloja, alinéala con la cinta que baja y vuelve a fijarla.