Cómo trabaja la polea y por qué se estropea
La polea, que muchos catálogos llaman disco, va encajada en un extremo del eje. Cuando tiras de la cinta, la polea gira, arrastra el eje y este enrolla el paño de lamas. Por eso una polea rajada, una garganta gastada o una boca que baila sobre el eje se notan enseguida: la cinta patina, se sale de su sitio o se come siempre por el mismo borde.
Muchas veces la polea es la víctima y no la causa. Una cinta torcida, un pasacintas roto o un eje que se ha desplazado en su soporte la empujan hacia un lado hasta que el plástico cede. Si cambias la pieza sin corregir eso, la nueva acabará igual.
Síntomas de una polea dañada
- La cinta patina, se sale o se desgasta siempre por un borde
- La polea está fisurada, deformada o separada del eje
- El eje gira pero no arrastra correctamente la cinta
- Se oye un chasquido rítmico dentro del cajón al subir
Abre el cajón con la persiana asegurada
La polea trabaja junto al eje y al peso del paño. Asegura la persiana antes de liberar cinta o soportes y evita intervenir desde el exterior o bajo piezas que puedan caer.
Baja la persiana del todo para que el paño descanse en el alféizar y la cinta quede casi entera enrollada en la polea. Abre el registro interior del cajón con una escalera estable, sin subirte a sillas ni al radiador, y retira la tapa con ayuda si es larga. Para sacar la polea hay que levantar el extremo del eje de su soporte: hazlo con una mano bajo el tubo, porque aunque el paño esté apoyado, las primeras lamas siguen colgadas de él.
Diagnóstico y cambio de la polea
Los dos primeros pasos se hacen sin abrir nada: muchas veces la cinta ya cuenta dónde está el problema. El resto requiere destornillador, una linterna, un metro y el repuesto con las mismas medidas.
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Observa el recorrido y el desgaste de la cinta antes de abrir el cajón
Una cinta comida por un solo borde indica que llega torcida a la polea. Si está deshilachada en toda su anchura, el roce viene de la garganta o del pasacintas. Si está sana pero patina, sospecha de una polea suelta en el eje.
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Comprueba alineación con el pasacintas y estado del soporte próximo
Mira desde abajo si la cinta sale recta del pasacintas hacia el cajón. Con el registro abierto, empuja el eje con suavidad: si el soporte de ese lado tiene holgura o el eje se desplaza de lado a lado, la polea se tuerce cada vez que tiras.
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Mide diámetro exterior, ancho de garganta y sección del eje
Mide el disco de borde a borde, el hueco por donde va la cinta y la boca que abraza el eje, que en persianas domésticas suele ser octogonal: 40 mm en las ligeras y una sección mayor en las pesadas. Anota también si el extremo lleva espiga o rodamiento, porque tiene que encajar en el soporte que ya está atornillado.
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Anota cómo se fija la polea y cuánto espacio lateral existe
Fíjate en si la polea entra a presión o lleva tornillo, y en cómo se sujeta el extremo de la cinta: ranura, pestaña o tornillo. Mide el hueco entre la polea y el lateral del cajón; una pieza más ancha rozará la pared o la tapa.
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Cambia la pieza y vuelve a enrollar la cinta
Levanta el extremo del eje, saca la polea vieja y encaja la nueva hasta el fondo de la boca. Fija la cinta en el mismo punto y sentido que tenía y enróllala con la persiana abajo, dando las mismas vueltas que contaste al desmontar.
Medidas que debe compartir la polea nueva
En tienda las poleas se clasifican por tres datos: diámetro del disco, ancho de cinta y medida del eje, y dentro de cada uno hay versión con espiga y con rodamiento. Llevar la vieja en la mano evita la mitad de las dudas, aunque esté partida.
Si no puedes desmontarla todavía, haz una foto de frente y otra de canto con el metro apoyado. Añade una del soporte, porque es la pieza que manda: la polea tiene que entrar en él sin forzar y girar sin juego.
Datos de la polea
- Diámetro exterior del disco.
- Ancho de garganta y de la cinta.
- Sección y medida del eje.
- Espiga o rodamiento.
Comprobaciones extra
- Holgura del soporte de ese lado.
- Estado del pasacintas.
- Bordes de la cinta.
- Espacio libre hasta el lateral del cajón.
Cuándo dejarlo en manos de un persianista
Conviene encargarlo si el cajón es de los que se abren desde el exterior, si el soporte está roto y hay que atornillar uno nuevo en la obra o si la polea forma parte de un eje motorizado. También cuando la persiana es ancha y pesada, porque levantar el eje con el paño colgado pide dos personas.
Para que el presupuesto sea comparable, envía fotos de la polea, del soporte y de la cinta, y pregunta si incluye cinta nueva, revisión del pasacintas y alineación del eje.
Consulta cómo preparar un encargo claro ↗
Fallos de compatibilidad más habituales
Elegir la polea solo por su diámetro
Dos poleas del mismo tamaño pueden tener garganta para cintas distintas o boca para otro eje. Con una garganta ancha la cinta se cruza al enrollarse; con una estrecha se dobla por los bordes.
Forzar una pieza incompatible sobre el eje
Meter la boca a martillazos raja el plástico o deforma el tubo, y la polea queda descentrada. Si no entra con la mano, la medida o la sección del eje no coinciden.
Ignorar la desalineación que dañó la polea anterior
Un soporte flojo o un pasacintas roto siguen empujando la cinta hacia un lado. Corrígelos en la misma intervención o la polea nueva se marcará en pocas semanas.
Prueba de recorrido y ajuste fino
Antes de cerrar el registro, sube y baja la persiana entera mirando la polea con la linterna. La cinta debe enrollarse centrada, capa sobre capa, sin montarse sobre sí misma. Arriba del todo, comprueba que la persiana para en su tope y que la cinta no fuerza la polea contra el soporte.
Cierra la tapa sin pellizcar la cinta y escucha unos días si aparece algún chasquido nuevo. Si la cinta ya tenía los bordes marcados, cámbiala siguiendo la guía de cambiar la cinta de una persiana, y si dudas sobre el tipo de cajón que tienes, la guía de tipos de persianas te ayuda a reconocerlo.
¿Prefieres que un persianista revise la polea?
Consulta qué incluye el servicio y ten a mano las fotos de polea, soporte y cinta.
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Dudas sobre la polea de persiana
¿Polea y disco de persiana son lo mismo?
Sí, en la práctica ambos nombres describen la rueda del cajón donde se enrolla la cinta. Algunos catálogos los separan por modelo, así que busca por medidas y no solo por el nombre.
¿Por qué se sale la cinta?
Porque llega torcida a la polea o la garganta es más ancha que la cinta. Revisa el pasacintas, la holgura del soporte y que el repuesto sea para tu ancho de cinta.
¿Conviene cambiar también la cinta?
Si presenta bordes cortados, rigidez o desgaste irregular, sí. Una cinta dañada lima la garganta de la polea nueva desde el primer día.
¿Qué diferencia hay entre polea con espiga y con rodamiento?
La de espiga gira sobre un pivote que entra en el soporte; la de rodamiento incorpora un cojinete y suele girar más suave y silenciosa. Elige la que encaje en el soporte que ya tienes.
¿Se puede cambiar sin sacar el eje del cajón?
Casi siempre basta con levantar el extremo del lado de la polea y deslizarla. No hace falta desmontar el eje entero ni soltar el paño.